Me encantaría creer en ti
cuanto más fácil sería el camino
y cuando las fuerzas me flaqueen
en la vida eterna me escudaría.
Pero que hago: con las injusticias
con el sida y el alzheimer,
con la extrema pobreza,
con los niños llenos de moscas,
con la pederastia y
la soledad de un anciano,
con la maldad gratuita y
con los sueños rotos.
Y,como coño olvidarme
siempre con el miedo
a perder lo que se tiene
y viviendo con lo que te falta.
Seguiré intentando ser lo que soy
sin hacer daño a nadie
y sabiendo que la fe
está en mi interior
y no en un templo lleno de oro.
Toc,toc,toc...¿estás ahí?
pues reacciona de una vez
y pon orden en este caos,
que hay mucho inocente con cartones
que paga por todas las culpas.
Y mucho culpable con corbata
que no paga ni hacienda.
Amor y salud