y otros hipotecados por no saber cometerlos.
Caminos recorridos que ni cuenta me di,
otros que jamás recorreré.
Amores perdidos que nunca encontré
vidas vividas ajenas a mi.
Días de soledad interior
que nunca recuperaré.
tengo una niña en el corazón
que no me deja crecer
y una mujer en el alma queriendo aflorar
rallos de luz a tanta oscuridad.
Mientras que en el otoño de mi vida
ya han caído las primeras hojas
en la primavera de mis niñas empiezan a florecer
alguna que otra pequeña flor.
Certidumbre del tiempo
al menos déjame llegar
con los recuerdos intactos
aunque duela saber
que lo bueno que te da la vida
te lo cobrará.
Amor y salud
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